Este blog es para el desahogo de un ciudadano que está cansado de que nos cuelen tantos engaños a casi todo el mundo. El único consuelo que me queda por ejercer es el de decir en voz alta "A MI NO ME ENGAÑAN".




Ya está disponible el ensayo
"Las Falacias que nos rodean", de distribución libre y gratuita.

jueves, 26 de febrero de 2009

El justiciero de Lazkao (ETA = caquita)

He añadido este blog a mis favoritos:

http://justicierolazkao.blogspot.com

La noticia la conocemos todos, poco que comentar... copio y pego un comentario de este blog porque mete muchisimo el dedo en la llaga:

"cuando D. Miguel rompía la herriko taberna nadie se atrevió a decirle nada."

Esta gente son así. Unos cobardes incapaces de enfrentarse cara a cara con la gente de bien, pero que luego ponen por la noche carteles con amenazas y van a por el tiro en la nuca.

Pero cuando existe la posibilidad de un enfrentamiento, se hacen caquita en los pantalones

miércoles, 18 de febrero de 2009

La caza del científico

Éramos pocos, los que había se fueron, y a los que iban a venir los han echado:



Lo primero que quiero hacer, antes de comentar la noticia, es mostrar mi solidaridad con James Aweya por el trato recibido. Disfrutando como disfrutan de la presunción de inocencia quienes atropellan ciudadanos, quienes violan niñas y luego las tiran al río, quienes estafan ancianos, quienes montan partidos para promover el tiro en la nuca... que una persona que sí merece la presunción de inocencia sea machacada así es indignante. ¿No existe esa presunción en este caso? ¿Porqué? ¿La aplicación depende del estado de ánimo del "agente de la autoridad"?




En segundo lugar, quiero mostrar mi rechazo a la medida adoptada por el gobierno de detener sistemáticamente inmigrantes. Debe quedar claro que los españoles no somos racistas, en general. La medida aprobada por el gobierno es fruto de la incapacidad de general empleo para salir de la crisis. No hay empleo, se echa a los inmigrantes, y así hay más empleo para los de aquí, y así hasta puede parecer que se está haciendo algo para solventar la crisis.






En este ¿país?, tan poco dado a valorar el intelecto en sus distintas vertientes, donde por la cúpula de pegotes de pintura de barceló pagan millones, y donde la gente hace cola para recibir a futbolistas que, no lo olvidemos, su única habilidad consiste en pegarle patadas a un pedazo de cuero cosido...


En España, como decía, a los científicos se les trata como delincuentes. Y añadiría que a los delincuentes se les trata como premios nobel. Si no a todos los científicos, al menos a algunos.


Siguiendo las estúpidas consignas del Ministerio del Interior de detener sistemáticamente a extranjeros, se ha provocado una situación indignante. Esto ha venido provocado, entre otras cosas, por la desobediencia ciega de los "agentes de la autoridad" ante una orden absuurda. Si hay que desobedecer a un jefe para hacer lo que debes hacer, se le desobedece. Viendo estos hechos, uno tiende a recordar, aún a riesgo de estar en el supuesto de la ley de Godwin, cómo sucedió el genocidio Nazi. Hitler ordena exterminar judíos, y los generales obedecen (lo ha mandado el fuhrer). Los generales a los comandantes (lo han mandado los generales) , así hasta llegar al soldado que abre la espita del gas Ciklon-B

Fuerzas renovadas

Poco a poco las fuerzas van volviendo... todo lleva su tiempo... Y lo que está pasando con las compañías eléctricas que me ha dado algo de esperanza. Poder no sólo haber contribuido con mi granito de arena a parar las cantidades facturadas, digamos sin excesivo esmero por las eléctricas, sino además haber disfrutado de la reacción unánime de la gente, que se ha defendido por varios frentes y de distintas maneras, incluso contemplar cómo (oh, sorpresa) la Junta de Andalucía ha instado a Endesa a refacturar los recibos de los últimos meses, de manera que quien se señala es la Junta, y no ciudadanos particulares de a pie que poco pueden hacer, por separado contra las eléctricas...

El anuncio del Ministerio afirmando que va a establecer una metodología de estimación para evitar que ésta sea arbitraria y unilateral por parte de las eléctricas... En definitiva: El contemplar cómo, por una vez, los ciudadanos reaccionan como un todo, como un "algo parecido a una clase", cuya falta me llevó a estar a punto de tirar la toalla... (nunca abandoné por miedo a los poderosos, lo hice, sobre todo, por sentirme sólo en la lucha, y de eso dan fé quienes me conocen...), pues como decía me ha dado fuerzas y ánimos para seguir adelante, e intentarlo otra vez.

Así que aquí estamos, dispuestos otra vez a dar batalla. Batalla a la que pienso seguir contribuyendo con un post que hemos fraguado un compañero y yo, pero no quiero acabar este sin hacer una reflexión.

¿Será la crisis y la escasez lo que ha propiciado que la gente se queje y reaccione?

Quiero decir, el importe que las eléctricas han cobrado de más asciende, por término medio, a unos 60 c€/mes. ¿Merece la pena montar el pollo por esa cantidad? En tiempos de abundancia no. En tiempos de crisis con el azote del paro acechando, SI MERECE LA PENA.

El dinero es escaso, y ahora la gente no está por la labor de consentir que nos peguen bocaitos a nuestros ahorros... un poquito por aqui... un poquito por allá...

La crisis ha hecho más rebelde a la gente. Y es posible que personas de rentas más altas se nos unan en esta lucha, propiciado por hechos como la congelación del fondo inmobiliario del Santander.

Quizá la gente empiece a darse cuenta de que en un lado están las grandes empresas (bancos, eléctricas, constructoras, ...) y en el otro todos aquellos con un patrimonio inferior a 10 millones de euros. Todos somos víctimas potenciales de la plutocracia. Entonces y sólo entonces, surgirá el cambio.

jueves, 12 de febrero de 2009

Porqué beneficia a las eléctricas (y al Estado) el nuevo método de facturación.

Llevaba mucho tiempo sin escribir... por algunos motivos que me han llevado a dejar de tener ganas de pelear...

http://barajarota.blogspot.com/2008/08/vengo-de-vuelta-y-nunca-mejor-dicho.html

Sea como fuere, el caso es que la gente anda un poco perdida con esto de las facturacion mensual, intuye el porqué le han cobrado de más, pero no exactamente cuanto.

Para entender el motivo por el que a las compañías eléctricas les interesa cobrar poco en diciembre y mucho en enero, es necesario explicar el método de facturación eléctrica.

Para simplificar, consideremos un consumo típicamente doméstico, esto es, tarifa 2.0.3, con potencia contratada entre 5 y 10 kW. En este caso, los términos de facturación son, principalmente, los siguientes:

Término de potencia
Término de energía
Recargos por exceso de consumo
Consumo gratuito
Alquiler de contador

En otro tipo de suministros, puede haber muchos más conceptos, pero en el caso que nos ocupa (consumos domésticos) basta con comprender los anteriores.

Término de potencia: Es una cantidad que se paga mensualmente en función de la potencia contratada, y es independiente del consumo de electricidad que se tenga.

Término de energía: Se corresponde con la energía que se haya consumido. En diciembre valía 0,106888 €/kWh y en enero 0,11248 €/kWh

Recargos por exceso de consumo. A cada consumidor doméstico que supere un umbral de consumo, se le aplica un recargo en cada kWh consumido por encima de ese consumo. En diciembre valía 0,027403 €/kWh y en enero 0,02839 €/kWh

Alquiler de contador: Cuando el consumidor no tiene el contador en propiedad, la compañía está obligada a instalar uno en régimen de alquiler. No ha cambiado en enero y vale 0,54 €/mes

El precio de cada uno de los anteriores términos viene fijado por el MITYC, que periódicamente publica en el BOE los valores que deben adoptar las compañías.

Dado que las tarifas cambian cada cierto tiempo, las tarifas vigentes en un momento dado lo son hasta el día en que se produce el cambio de tarifa, siendo a partir de ese día válidas las siguientes.

Así, por ejemplo, el 1 de enero tuvo lugar un cambio de tarifa.

Como las lecturas de contador se reparten a lo largo de los días de los meses del año, lo normal es que el día de las lecturas no se corresponda con el momento del cambio de tarifa. En estos casos, que suelen ser los normales, a una parte del consumo se debería aplicar el precio antiguo y a otra el nuevo. Como no hay manera de saber la lectura de contador que había en el día del cambio de tarifa, (excepto en contadores con telemedida), la manera de proceder es promediar las tarifas. Es decir, se aplica un precio medio teniendo en cuenta cuantos dias han pasado desde el inicio del periodo de facturación hasta el cambio de tarifa, y los dias que han pasado desde el cambio de tarifa hasta el fin del periodo de facturación.

Este método tiene asociado un error, pero el promediado lineal de la tarifa, hace que este error sea pequeño, siempre que se aplique a lecturas reales de contador.

Hasta el mes de diciembre, las facturaciones se correspondían siempre con lecturas reales bimensuales de contador, por lo que el error estaba, en cierto modo, acotado.

Sin embargo, desde el momento en que las facturas empiezan a emitirse mensualmente, pero con lectura bimensual, se hace necesario estimar la lectura de contador del mes intermedio. En el momento en el que empiezan a hacerse las estimaciones, la compañía eléctrica tiene en su mano estimar, o lo que es lo mismo, asignar unilateral y arbitrariamente, el valor de dicha lectura de contador.

De esta manera, cada bimestre queda dividido en dos meses. Uno, en el que el consumo es igual al comprendido entre una lectura real y otra estimada, y un segundo mes en el que el consumo es igual al comprendido entre una lectura estimada y otra real. Cada dos meses se produce una lectura real, por lo que, a priori, lo que se cobra de más en un mes, en el siguiente se cobraría de menos, y viceversa. Es decir, el balance global sería el mismo en cualquier caso.

Sin embargo hay que tener en cuenta los cambios de tarifa comentados anteriormente. Estos cambios de tarifa hacen que un kWh consumido en diciembre no valga lo mismo que un kWh consumido en enero. Puesto que el kWh consumido en enero vale más que el kWh consumido en diciembre, cada kWh que no sea facturado en diciembre a un precio, será facturado en enero a un precio mayor.

Así, si un suministro consume bimensualmente 2.000 kWh, y en lugar de asignarse 1.000 kWh a cada mes, se asignan al primero 500 kWh, en el segundo mes el consumo será de 1.500 kWh.

Por fijar ideas, para una potencia comprendida entre 5 y 10 kWh, el término de energía de diciembre era de 0,1068888 €/kWh, y el de enero 0,11248 €/kWh, lo que supone un incremento de 0,11248 – 0,1068888 = 0,005592 €/kWh. Si tenemos en cuenta que el nuevo coste se está aplicando a 500 kWh, el sobrecoste que paga el consumidor por una lectura subestimada asciende a 500 x 0,005592 €/kWh = 2,80 € para ese bimestre, y eso sin tener en cuenta el impuesto de la electricidad y el IVA. Si se tienen en cuenta estos impuestos, el coste de más asciende hasta 3,41 €, aunque en este caso lo que se paga de más no se lo lleva la compañía eléctrica sino el Estado.

El recargo por exceso de consumo también cambia con las tarifas, por lo que si el recargo se pondera con menos días anteriores al cambio de tarifa, su precio medio será mayor, y se pagará más. Así, por ejemplo, un recibo que tenga un exceso de consumo de 300 kWh en un bimestre (60 dias en total, 30 en diciembre y 30 en enero) tendrá un recargo de 300 x 0,02839 €/kWh, que es el precio del recargo para enero de 2009.

Si, como debería ser, el recargo se ponderara a precios de diciembre y enero, se cobraría a la media de 0,02839 + 0,027403, es decir, 0,0278965, por lo que se está cobrando 0,02839 - 0,0278965 = 0,0004935 €/kWh de exceso de consumo de más. Para 300 kWh de exceso de consumo, supone 15 c€.

Estos costes de más, por otra parte, no se tienen en cuenta a la hora de calcular el IPC, pues la ponderación de las tarifas sólo tiene en cuenta los costes unitarios aprobados en el BOE, y no los sobrecostes asociados a una estimación erróneamente realizada.

Para evitar estos abusos, el método de estimación debería estar estipulado por el gobierno para evitar que la compañía eléctrica aplique un criterio unilateral de estimación. Para ello, bastaría con modificar la ITC/3801/2008, de forma que quede de la siguiente manera:

A los suministros que tengan menos de un año no se les hará facturación mensual estimada, sino que única y exclusivamente se les podrá facturar con lecturas reales, quedando a criterio de la compañía si realizar estas lecturas bimensual, o mensualmente.

El consumo mensual estimado se considerará que es igual a la mitad del consumo bimensual facturado en el bimestre en el que esté contenido el periodo de facturación a estimar, pero correspondiente al año anterior. Si el periodo de facturación a estimar correspondiente al año anterior, estuviera comprendido entre dos bimestres, se tomará como valor mensual la cuarta parte de la suma de estos dos valores bimensuales del año anterior. A estos efectos, se considerará consumo bimensual el correspondiente a una factura bimensual con lecturas reales, o bien la suma de dos facturas mensuales consecutivas, de manera que las lecturas inicial y final del bimestre sean reales.

Para el cálculo de los excesos de consumo, el precio a aplicar será la media ponderada del periodo de tiempo comprendido entre dos lecturas reales.

He hecho una hoja excel donde se automatiza el calculo.

http://spreadsheets.google.com/ccc?key=pvww5ZUJwHlja-rNDPtzOTg

Saludos

domingo, 14 de septiembre de 2008

La Banca es Dios

Los señores con corbata del banco hablaron, y el pueblo le creyó
Las condiciones del mercado cambiaron, y el maná se trocó minusvalía
Más he aquí que las generaciones pasarán,
Y nadie a su prole, a desconfiar de la banca enseñará
Pues de quien lo haga maldita quedará su estirpe
Y por el vulgo linchada será
Porque siempre la banca Dios ha sido,
Y quien a sus designios no se pliega mensajero de Satán es
Y como tal merece ser castigado.

(El libro del Apocaliprime, vs 12-15)


miércoles, 27 de agosto de 2008

Los pescadores

El otro día tuve un pensamiento un poco raro o friqui. Caí en la cuenta de que casi todas las nacionalidades, profesiones, grupos sociales... tienen chistes asociados.

Hay chistes de abogados, de ingenieros, de mariquitas, de borrachos, de padres, de niños pequeños, de informaticos, de leperos, catalanes y vascos, de gitanos y guardias civiles, de feos, de vacas, cerdos y perros, de coches y aviones, de rubias y negras...

Pero hay un colectivo sobre el que, que yo sepa, no se ha hecho nunca un chiste. Y caí en la cuenta de que este colectivo es, posiblemente, el más respetado en todas las sociedades. Humilde, tradicionalmente pobre, con el sufrimiento anclado en la piel... Sólo pronunciar su nombre se anticipa un respeto que su imagen convierte en admiración.

Me refiero a los pescadores.

¿Alguien conoce algún chiste de pescadores? No, ¿verdad? Ni lo habrá nunca... espero. No es la de pescador una profesión de risa.

Dura como pocas, mal pagada, en la que dispones de poco tiempo para estar con la familia, cuantos han muerto en un temporal más preocupados mientras se hunden en el agua por el futuro de su familia que por su inminente muerte.

Aquellos que admiren esta dificil profesion, vean este video de una canción portuguesa que tiene unos magistrales primeros planos de pescadores, destacando asimismo la expresión de lamento de la anciana no se sabe si ante un luctuoso suceso o sencillamente temiendo la partida de alguien.

Está en portugués, pero creo se entiende más o menos. Trata sobre eso, sobre la dureza del mar, y es un homenaje a los pescadores.

http://es.youtube.com/watch?v=MSIGWEcR5Dc

De chaval veraneba en Chipiona, cuando aún era más un pueblo pesquero que de veraneo. Por las madrugadas, sobre las seis y algo o antes, me solían despertar los motores de gasóil de las barquitas que zarpaban del cutrecillo pero añorado puerto pesquero para adentrarse en la mar. Ese lejano, grave y monótono ruido, acompañado del suave oleaje del ruido del mar, es uno de los sonidos más agradables que he oido nunca para despertar. Me gustaba, cuando esto pasaba, asomarme al balcón y ver las tímidas siluetas de las barcas a la luz de la incipiente mañana, que a esas horas tenían todas color negro. A esas horas, todos dormían menos los pescadores y yo... y quizá alguién más con la extraña afición de levantarse dos horas antes que cuando vas al colegio para ver cómo zarpan unas viejas barquitas. Pero eso nunca llegaré a saberlo.
Por las mañanas a mi madre le pedía, en lugar de que me comprase chucherías, que me llevara con ella de compras al mercado, lo que pocas veces sucedía, pues cuando lo hacía me pasaba la mañana preguntando el nombre de cada pescado, y me ponía a mirar a los hombres que cargaban y descargaban las cajas de pescado, y a las mujeres que los limpiaban con una habilidad manual que despertaba en mí un entusiasmo que no provocaban los jugadores de futbol.
En general todo el mercado me gustaba, también los puestos de quesos, de frutas... pero sobre todo los de pescado. Era enorme la variedad de peces que se podían ver cuando Chipiona era más pesquera que veraneante. Ya de adulto he ido y la cosa ha cambiado mucho.
Aún hoy el olor del pescado (si es fresco, claro) me resulta agradable, me infunde recuerdos de entusiasmo infantil...

martes, 26 de agosto de 2008

Vengo de vuelta. Y nunca mejor dicho...


Acabado el veraneo, aquí estamos otra vez. He pensado en muchas cosas este verano, y entre otras, he estado a punto de decidir clausurar el blog. ¿El motivo? La clase media ya no existe. Lo tengo claro. Las piezas han encajado. El leit-motiv del blog no es real, eso le quita sentido. Se pueden hacer blogs de cosas irreales, como vampiros, dimensiones paralelas, o fantasmitas alergicos al regeatton, por decir algo, pero siempre que se sea consciente de que son cosas irreales. Teorizar o intentar hacer practica sobre algo que no existe, pero que uno se empeña en pensar que existe, es engañarse a uno mismo, e intentar engañar a los demás, inconscientemente, pero no deja de ser un engaño.

La clase media no existe porque no actúa en conjunto. La clase obrera existe porque cuando se ha tenido que rebelar lo ha hecho. Algunas veces ha conseguido cosas, otras ha perdido, pero la clave está en que lo ha intentado porque tiene conciencia de colectividad. La banca, la clase alta existen porque saben ponerse de acuerdo para controlar el mercado.


Pero la clase media no existe. No es que no sean capaces de ponerse de acuerdo unos cientos de miles de ciudadanos. Es que no son capaces de ponerse de acuerdo unas docenas. No sólo no se ponen de acuerdo para ir juntos contra el capital, sino que si alguien tiene la más mínima oportunidad de venderse a éste, lo va a hacer.


Para mí las clases medias son un conjunto heterogéneo de individuos con un mínimo de capacidad económica, que vagan (física, económica y culturalmente) de un sitio para otro, con menos coordinacion que un grupo de ñúes frente a un cocodrilo, y que ni tienen la rabia de la clase obrera, ni tienen la mente fría de la plutocracia. Cada uno por su lado, como los micos que tratan de coger cada uno su banana para después rascarse el sobaco, los ciudadanos de la llamada clase media acuden a sus trabajos sin pensar como un todo, para luego llegar a casa y ver la tele. Y si le pueden quitar un trozo de banana al mico de al lado, empujándolo para que se lo coma un tigre, pues lo empujan, de la misma manera que los ciudadanos medios se venden a la primera de cambio, aunque ello implique la ruina económica y/o emocional y/o física de otro ciudadano medio.


Para que la evolución de ese conjunto heterogéneo de individuos se pusiera de acuerdo, debería ser una evolución más o menos simultánea, aunque no fuese al 100%. Del mismo modo que un banco de peces puede cambiar de dirección aunque no todos los peces cambien al mismo tiempo, la evolución social de la clase media debería ser más o menos sincronizada, pero esa evolución no tiene lugar, o si la tiene, es a una velocidad tan lenta que mis ojos no la perciben, como tampoco mis ojos pueden percibir cambios en las rocas de los acantilados, aunque al menos éstas son hermosas al recibir en su seno la caricia de las olas del mar.


Pero no hay nada de hermoso en sentirse cuasi solo intentando poner tu parte para hacer de éste un mundo mejor, cuando estás rodeado de gente que, salvo muy honrosas excepciones, consideran que ideas como ésta son de tontos.


Aceptaría correr con el esfuerzo de pensar y dar el primer paso de cada actuación, si a ello le siguiera un debate por parte de todos, hasta llegar a una decisión más o menos común, y una paulatina acción conjunta.


Pero es que no sólo no pasa eso, sino que mientras piensas qué se puede hacer para mejorar las condiciones laborales de tus ¿compañeros?, la convivencia en el vecindario, la capacidad económica conjunta de quienes no andamos sobrados de dinero frente a la banca, otros son, como los marcianos de HG Wells, mentes insensibles que te analizan y piensan cómo pueden usarte para su propio beneficio, escrutando tus puntos débiles. Que no lo consigan no es consuelo. La intención está ahí, latente, y aunque la fuerza no te la quiten, son garantía de que los ciudadanos medios nunca serán una clase que trabaje coordinadamente por un mundo mejor y por sí misma.


Y mientras piensas qué se puede hacer para mejorar el medioambiente, resulta que quienes tienen hijos no reutilizan el papel, ni reciclan el vidrio, pero tú no has tenido hijos. Tú, que vives en un piso de 50 m2, la mitad que el de tus jefes con hijos, tienes un hueco con una bolsa donde apartas el papel.


Quienes tienen hijos no llaman a la policía cuando contemplan un delito, pero tú sí lo haces, y de esta manera contribuyes a que el día de mañana el mundo sea un poquito mejor para los hijos de quienes no arriman el hombro. Tú no tienes hijos y te expones, y los hijos de otros que no se exponen disfrutarán de ese mundo un poco mejor gracias a que tú testificaste contra ese skin.


Pero no soy yo sólo. Las pocas personas que conozco que merecen la pena, por un motivo u otro tampoco han tenido descendencia. ¿Casualidad?


Llega un momento en que hay una carga adicional que lo rompe todo, y no se sabe muy bien porqué es esa carga concreta. ¿Porqué el pilar de un edificio se viene abajo con 28.457 kg de carga cuando aguantó 28.456 kg? Cosas de la teoría de estructuras. ¿Porqué alguien decide cambiar después de un mal día, cuando en los treintaypico años que lleva viviendo ha pasado por momentos mucho peores? Cosas de la psicología humana.


El caso es que un día, decides cambiar. Y aunque te queda la duda de si esto será un momento más o menos largo de "bajona emocional", tomas una decisión, al principio como "una prueba", o con carácter "temporal". Decides pensar en tí mismo y en tus seres queridos. Tú mismo, familia CERCANA, pareja y viejos amigos. Únicamente.


Y empiezas a usar tu mente no para pensar cual debería ser el sistema económico que más le convendría a la clase media y ponerlo en el blog, sino para promocionarte y ganar clientes fuera de tu trabajo habitual. Te das cuenta de que quien es válido cotiza dentro y fuera de donde estás, de que el mundo necesita gente que trabaje y que te pagan por ello. Tu estado de ánimo va para arriba.

Empiezas a usar tu tiempo no para advertir a los ¿compañeros? del trabajo de las últimas maniobras de los bancos para cobrar más, sino para navegar por internet en busca de webs relacionadas con viejas aficiones olvidadas y descuidadas... y disfrutas y se te asoma una sonrisa a la cara mientras alguien te dice "Se te ve muy contento... se nota que has disfrutado el veraneo"


Y vas a una fiesta y cuando hablando con una chica te manifiesta que está preocupada por la crisis porque está a punto de terminar los estudios, en lugar de ofrecerle un listado de empresas, o advertirle de cuales explotan a sus empleados, optas por despreocuparte y afirmar "Lo de la crisis es una exageración, el que vale sale adelante, seguro que tú sales adelante", ves que en lugar de mirarte como a un bicho raro al que le interesa la economía, te regala una amplia sonrisa, y te contesta "Pues también es verdad" a la vez que te invita a bailar un ratito.


Una tarde coges y tiras la bolsa donde tenías el papel para reciclar y la tiras al contenedor de residuos comunes y en el hueco que te deja en el piso pones una cajonera para clasificar esas pequeñas cosillas que te gusta tener a mano, pero que siempre andan revueltas por varios rincones. A falta de hueco, no puedes reciclar papel. Pero eso no importa. Eso no te afecta, eso afectará a los hijos de tus jefes. Ya no reciclarás más papel, pero tienes un hogar más acogedor y eso es lo que importa.


En definitiva, tu vida mejora, cuando renuncias a intentar a hacer algo por todos tus ¿semejantes? y centras esfuerzos en aquello que te concierne sólo a tí y a tus seres queridos.


Con todo, esto no quiere decir que vaya a cerrar el blog. Como el astrónomo que observa las emisiones de radiación de los púlsares sin poder controlar su frecuencia ni tan siquiera planteárselo, o como el biólogo que observa las caóticas rutas de los ñues sin poder hacer nada para influir en éstas ni tan siquiera planteárselo, seguiré observando y comentando lo que pasa en este mundo que nos ha tocado vivir, pero sin tratar de contribuir a que cambie el injusto trato que recibimos los ciudadanos medios, ni tan siquiera planteármelo.

¿Porqué seguiré con el blog si ya no creo en la clase media, si me siento fuera de ella, si la Historia de la Humanidad es la lucha de dos clases, y ninguna de ellas es la media, porque no existe?


Pues porque me gusta escribir. Le he cogido el gusto, me encanta cómo las ideas que tengo en la cabeza a veces afloran y otras no, y contemplar y oir mis propios dedos deslizarse sobre el teclado mientras miro la pantalla del ordenador. Me hace sentir en una especie de interfase entre el mundo físico y el de las ideas, en el que casi todo es posible.


Escribiré lo que me apetezca y haga ilusión escribir y comentar, no lo que crea que un momento dado es lo más importante comentar por el bien de todos.


Lamento si decepciono a los incipientes seguidores que tenía, pero no soy sólo yo, mi cuerpo ha hablado por mí y ha contribuido de manera decisiva a tomar la decisión, y la biología es muy sabia. Además, en definitiva, esto no es un final. Es una metamorfosis. Una metamorfosis necesaria, precisamente, para que no haya un final, o al menos no antes de tiempo. Dejo de ser el gusano que hurga por el humus de la banca y me convierto en una mariposa que sobrevuela por encima de los árboles, aunque el humus seguirá existiendo.

Ya os contaré qué tal se ve todo desde otro punto de vista.