Este blog es para el desahogo de un ciudadano que está cansado de que nos cuelen tantos engaños a casi todo el mundo. El único consuelo que me queda por ejercer es el de decir en voz alta "A MI NO ME ENGAÑAN".




Ya está disponible el ensayo
"Las Falacias que nos rodean", de distribución libre y gratuita.

jueves, 27 de marzo de 2008

La economía y la "protección del Estado": La ley antitabaco

Reflexionando en uno de nuestros desayunos, hemos llegado a la conclusión de que las leyes muchas veces se promulgan simplemente porque es más rentable para el gobierno que porque se preocupen de los ciudadanos. En este punto, algún lector puede pensar "Pues vaya conclusión, eso ya lo sabía".

Ya. Bueno, simplemente se trata de darle un poco de forma a ese pensamiento que casi todos tenemos.

¿Porqué se aprobó la ley antitabaco en el momento que se aprobó, con tanta prisa....? Estamos seguros que fue en el momento en el que, al mejorar los tratamientos de las enfermedades pulmonares provocadas por el tabaco, y hacer de estas enfermedades no una terminal, sino una crónica, el gasto púlbico en tratarlas se estaba disparando, y ese dinero no podían gastarlo en repartirselo los concejales de urbanismo de la península ibérica. Es cierto que con una menor venta de tabaco, el Estado recauda menos impuestos. Y he aqui donde queriamos llegar: el punto en el que se aprueba la ley antitabaco es el punto en el que el coste de los tratamientos supera a la recaudación de impuestos del tabaco.

Menos mal que al menos la opción elegida no ha sido retirar los tratamientos contra las enfermedades de pulmón y que la gente la espiche.

Otra reflexión: ¿porque no se ponen limitadores de velocidad en los coches? Pues porque es preferible que la gente se mate a 140, que que sobrevivan a 80, desde el punto de vista del dinero que queda disponible para que lo roben los diputados.

China y el Tibet

Los derechos humanos están por encima de la economia y las olimpiadas. Veo bien que quienes están jodidos por el gobierno chino protesten. Bien no, sino MUY BIEN. ¿que pretenden? ¿que los tibetanos sean como las orugas a las que las avispas les inyectan la larva? ¿que sigan viviendo comiendo para que la larva pueda crecer tan agustito comiendole las entrañas sin poder hacer nada?

Los tibetanos estan JODIDOS y ahora QUIEREN DEVOLVER LA JODIENDA. Y lo veo GENIAL.

Un aplauso para los tibetanos.

Lo de echarle la culpa a las conspiraciones de EEUU, que se lee por ahí me parece increible. vamos, que los tibetanos están protestando no porque carezcan de derechos, sino porque se ha pasado Bush por allí y les ha dicho... "psssttt, tibetanos, que soy Bush. Si montais una revuelta, os regalo un Dodge y 100 litros de gasolina a cada uno".

Anda que...

El (¿presunto?) asesino de MariLuz


Ya parece que ha caido el asesino de Mariluz. Un pederasta, claro, que incluso antes de MariLuz abusó de su propia hija.


Se ha difundido su foto por internet, difusión a la que quiero contribuir. Y no de manera anónima, no... Canal Sur y El Mundo, entre otros medios, han contribuido a ello.


No me opongo yo a que se difunda su foto, al contrario... más bien mi reflexión va en el camino de que.... si se puede difundir la foto de un pederasta, aún jurídicamente presunto... ¿porque no se pueden difundir los nombres y las fotos de los pederastas convictos y condenados con sentencia en firme?
José Bono lo intentó, y se le echaron encima. Lo que ha pasado con este individuo, debería servir de precedente de que se puede y se DEBE difundir las fotos y nombres de pederastas convictos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Ultraliberalismo

Asistimos al debate sobre cual es el mejor sistema económico posible. Este problema tiene infinitas posibles soluciones, y además se puede analizar en muchas direcciones. Si tomamos la senda de la intervención, los dos extremos son el marxismo-leninismo y el ultraliberalismo. El "todo esta regulado" y el "todo vale".

El marxismo-leninismo no funciona, ya se ha visto. El ultraliberalismo no se sabe pq no se ha llegado a aplicar. ¿podría llegar a funcionar? si el ultraliberalismo pudiera funcionar en el plano económico, entonces el anarquismo podría funcionar en el plano político, y esto también se ha visto que no funciona.

Parece que la opción más razonable seria un punto intermedio en el que siempre esta la virtud. Se suele poner como ejemplo las socialdemocracias escandinavas. He vivido en Suecia y puedo certificar que aquello es un paraíso. Pero el partido socialdemocrata ya no gobierna. Ahora gobierna "la derecha" como dirían aquí y el bienestar no ha desaparecido. La socialdemocracia no organizó manifestaciones espontáneas contra “la derecha sueca”, ni nadie en Suecia ha tenido miedo de que desaparezcan las pensiones. La gestión de los bosques es privada. se saca a concurso, y el que más paga se lo queda. Pero eso no quiere decir que los bosques estén desapareciendo. Las empresas que gana los concursos se cuidan muy mucho de expoliar los bosques, pq aunq no se las controlase, los suecos jamás comprarían la madera de una empresa q ha expoliado un bosque. Los autobuses, trenes,... son privados, la sanidad lo es en parte. La liberalización de suelo es total, con lo que los precios de los pisos son de risa, vale más un piso en Sevilla que en Estocolmo enfrente del palacio real... pero los suecos ganan muuucho más. Incluso hay comedores sociales privados, que a los dos años ya entran en beneficios por las empresas que se publicitan en ellos.

Claro, los socialdemocratas de Suecia no amenazaron con una guerra civil si no ganaban las elecciones, y la gente no tenia miedo al cambio.

En mi opinión creo que se debe liberalizar todo aquello que no sea irreversible, y siempre que sea posible una verdadera libertad de elección. Y me explico. ¿Se deben liberalizar las telecomunicaciones? Si, porque si los consumidores se equivocan, podrán corregir su decisión. ¿se debe liberalizar la sanidad? Quizá no porque algunas cosas en el tema de la sanidad son muy caras, (un TAC, una quimioterapia) y por muy eficiente que fuera un seguro privado, jamás podría atender estas necesidades y hacerlo en beneficio. El Estado tampoco puede hacerlo, y hay que asumir que la sanidad implica un déficit. Para eso están los impuestos. Idem con la educación y las pensiones. Ahora bien, si un ciudadano libremente decide acudir al sector privado para educar a sus hijos, curarse una enfermedad, o que se le gestionen sus ahorros, no se le debería poner cortapisas para ello. Se respeta la libertad del individuo y se liberan recursos que quedan disponibles para el estado. Además un sistema libre con limitaciones termina creando sus propias regulaciones. ¿un ejemplo? Los seguros de coche. Todos pagamos un poco (o un mucho, según) a cambio de que al que le toque “la china” no se arruine, sino que la compañía se haga cargo. Al fin y al cabo es lo mismo que la sanidad publica.

Pero existe una gran diferencia entre los seguros de coche y los seguros médicos. Y es que el seguro de coche puedo necesitarlo o no, pero al medico tarde o temprano terminamos necesitándolo. Si yo decido libremente comprarme un coche, pregunto lo que vale, luego pregunto cuanto vale el seguro y la gasolina. Si el sueldo me da para el total, me lo compro. Si no me da, no me lo compro y voy en autobús. Si tengo 80 años y la compañía de seguros DE COCHE me pide 3.000 euros al año, puedo optar por olvidarme del coche. Pero si tengo 80 años y el seguro MEDICO me pide 3.000 euros al año, no puedo optar por no acudir a los médicos. En la sanidad no puede existir el total liberalismo porque el ser humano no puede decidir libremente si enferma o no. El liberalismo, para que exista, es necesario no sólo que se pueda decidir la empresa que nos suministra el bien, sino también si queremos o no ese bien. No se trata solo de decidir entre Telefónica o Tele2, sino de si se quiere tener teléfono o no. Por eso en las telecomunicaciones, los coches, las gasolinas, los viajes turísticos, los libros impresos, los ordenadores, … el liberalismo es una buena opción. Podemos elegir la compañía e incluso podemos no consumir. Pero el ultraliberalismo no es buena opción en la sanidad. Eso sí, no se debe intervenir un banco, una compañía eléctrica o una compañía petrolera. El Mercado debe decidirlo. Libremente.

Se habla mucho ahora de ultraliberalismo, pero me da la sensación de que aquellos que lo defienden están sobrerreaccionando frente a la tendencia adoptada por el actual gobierno (y los de González también) de incrementar la regulación en ciertos sectores a la par que el Estado no incrementa las prestaciones en aquellas funciones que no están privatizadas.

Y es que la gestión pública de la educación, la sanidad y las pensiones, tiene un requisito fundamental para que funcione correctamente, y es, como mínimo, la honradez de los gestores. También la eficacia, aunque un fallo momentáneo no mal intencionado se puede perdonar, porque los fallos se corrigen. Pero la falta de honradez jamás. No sólo por el dinero que pueda estar robando, sino porque deteriora la confianza en el sistema y la gente, con todo el derecho del mundo, empezaría a preferir el ultraliberalismo.

Se dice que uno de los factores que incidió en el crecimiento de los planes de pensiones fueron las exenciones fiscales. En mi opinión también pesó mucho las declaraciones de Pedro Solbes, por aquel entonces ministro de economía (como ahora) recomendando a la gente que los suscribieran. No se puede recomendar algo, y luego quitar la exención fiscal. Eso es empujar a la gente a odiar al Estado y a desear que desaparezca de sus vidas, desde la educación hasta las pensiones, y que no intervenga en nada. Las reglas del juego deben ser constantes.

La amenaza del ultraliberalismo tiene un lado positivo, y es que obliga a los gestores del sistema público a ser más eficaces, y a los que en mayor o menor medida confiamos (o queremos confiar) a exigir que realicen bien su trabajo. ¿por qué? Porque si la amenaza del ultraliberalismo no existiera, habría relajación. Debe existir la posibilidad de implantar el ultraliberalismo, precisamente para que tanto los políticos como los ciudadanos sientan su aliento en la nuca, y sean conscientes de que si el sistema empieza a fallar, la gente optará por el ultraliberalismo. Los políticos deberían defender y gestionar muy bien el sistema estatal, porque con el ultraliberalismo, muchos políticos se irían al paro.

Las socialdemocracias nórdicas están más cerca del capitalismo que del marxismo. Más que la torre socialista que aún no ha sido derribada, la socialdemocracia es una plaza fuerte capitalista que ha sido conquistada por el socialismo. Se suelen enarbolar como modelos de politicos de izquierda a Castro, Mao, Lenin,… en lugar de a Olof Palme, que para mi gusto es uno de los mejores (y poquitos) políticos de izquierda que ha tenido la humanidad. ¿Será que el subconsciente traiciona a los antiderechistas, y desearían que en España hubiera un Fidel en lugar de un Olof?

Un liberalismo, en el que todos fueran conscientes de que si alguien rompe el equilibrio, todo se viene abajo, es la mejor opción. Para ello hace falta que la gente sea civilizada y madura. Y no parece que España sea lo suficientemente madura. Pero ir atrás e incrementar la intervención tampoco es la solución precisamente porque impide que la gente evolucione.

Pondré otro ejemplo de lo que quiero decir: Las academias Opening. ¿Cuál es la situación actual en lo que a la enseñanza del inglés se refiere? Quien quiere conformarse con el inglés que enseña Papá Estado, se conforma. Quien quiere optar por la enseñanza privada, sabe lo que no debe hacer para ser timado. La solución no es decir “se prohíben las academias, sólo el Estado puede enseñar inglés”. La solución está en “que cada cual elija lo que quiere, pero debéis saber todos que.........” Claro que si el caso no sale a la luz, habría otra vez más timos. En la situación actual, tras la encomiable labor informativa realizada por las asociaciones de consumidores, la gente tiene una cierta cultura legal y práctica, puede elegir libremente, y lo más importante: Sabe COMO hacerlo. Ahí está la clave, en la educación y la información. Lo lamentable es que esa labor informativa la realizaron las asociaciones de consumidores, y no el Estado. El ultraliberalismo aplicado a las academias de inglés ha generado consumidores que, prudentemente, eligen libremente lo que quieren, pero en el camino se ha sufrido.

Quizás mi post sea un poco largo, así que resumo lo que quiero decir:

1) Se debe liberalizar todo, excepto los servicios básicos que se consideran derechos del ciudadano: sanidad, pensiones, educación y cuerpos de seguridad. El ciudadano que así lo prefiera puede optar en todos estos campos por un servicio privado.
2) El Estado debe mantener informados a los ciudadanos de sus derechos y obligaciones. Debe tomar la iniciativa cuando detecte fraudes.
3) El personal de la Administración Pública, debe ser muy cuidadoso en la gestión del Tesoro encomendado. Si todo se viene abajo, ellos también se hunden.
4) Las reglas del juego deben ser constantes en el tiempo. Cambiar el valor de los palos de póquer cuando hay quien ya ha hecho sus apuestas, es de tahúres.

En resumen, en España hace falta cultura democrática.

El Miedo, la base de las dictaduras y las guerras

El origen de la mayoría de las dictaduras no está la fuerza de los dictadores, sino el miedo de los "obreros de la dictadura". El dia que cayo el muro de berlin, realmente no se habia dado la orden de abrirlo aun. Un error de interpretacion por parte de algunos agentes de la RDA provoco la apertura anticipada, y aquello no hubo quien lo parara, aunque parece ser (y esto no se dice mucho....) que hubo quien intento pararlo. Los soldados de la RDA no tenian gnas ni de lejos de disparar contra las gentes de su pais. Puede haber alguno que fuera un cabron, pero no creo que todos los soldados de la RDA (lease marines, gendarmes, policias cubanos, guardias civiles de la epoca de franco, ...) sean malas personas. Los soldados de la RDA que disparaban contra quienes querian cruzar el muro lo hacian recibiendo ordenes que obedecian por miedo (aunque alguno habria que disfrutara eso seguro). A su vez los sargentos que mandaban a los soldados recibian ordenes de coroneles a los que les tenian miedo.

Se llega a situaciones en las que un soldado dispara a un civil pq no se atrave a desobedecer a un sargento que tiene miedo de que alguien atraviese el muro porque entonces el coronel en jefe de la RDA lo manda a siberia, porque si no lo hace, Stalin manda a este coronel a siberia. En medio de esta cadena hay mucha gente que sale beneficiada, pero yo voy a los que colaboran por miedo. La penultima escena de la pelicula "La lista de schlinder" transmite muy bien esto que quiero decir, cuando schlinder le dice a los soldados del campo de concentracion algo asi como "la guerra ha terminado, hitler no es vuestro furer, ahora podeis elegir entre matar a esta gente por voluntad propia y convertiros en asesinos, o volver a casa como personas para disfrutar de vuestros padres, novias, hermanos e hijos", a lo que todos los soldados reaccionan echandose a llorar tirando los fusiles, y llendose para sus casitas a tomar un plato de sopa con su mujer.

La raza humana no es tan mala como para que 90 millones de soldados se metan en una guerra mundial. Si no hubiera habido los comunistas y los fascistas de turno, los 90 millones de soldados no se hubieran puesto a luchar entre si. De hecho ahora mismo en europa no hay dictadores y no parece que los pueblos europeos queramos matarnos entre nosotros (estoy hablando a nivel de gentes, no de politicastros). El problema de la raza humana no es que sea mala. ES QUE ES MIEDOSA. Y cuando alguien muestra un poco de fuerza, la mayoria preferiria despellejar a un bebe que decir "no" a un 'poderoso'. "Es que es poderoso, si me resisto, me pasara algo, así que voy a despellejar a este bebé para no contrariar al poderoso". Unas pocas personas cabronas y unas muchas personas cobardes provocan las guerras.

¿que es lo que pretendo transmitir? que a los poderosos los hace poderosos el miedo. Salvando las distancias, un grupo de gente con el que salia dejo de juntarse conmigo pq un dia nos salieron unos canis a intentar robarnos, y yo, como que mi reaccion NO FUE "tomad el dinero"· sino otra, que daria para otro post. El caso es que el dinero como que no se lo llevaron pero perdi un grupo de amigos por el miedo a que "me pillaran con ellos al lado y les pasara algo". De esto han pasado seis años, y aun estoy esperando que los canis "tomen represalias", pero eso si, perdi un grupo de amigos (aunque mejro dicho me demostraron que no lo son). Y ya si nos vamos a casos de gente que testifica contra ETA o la mafia no te digo como el miedo termina destruyendo a su circulo de gente.

En otra escala, con las dictaduras sucede igual.UN personaje apoyado por un grupo no necesariamente poderoso (basta con que lo parezca) y si se dan ciertas condiciones, todo el mundo o bien se somete (austria a hitler) o bien huyen (los aliados antes de que alemania tomara europa, alfonso XIII a pesar de perder los republicanos las elecciones de 1931) o bien tratan de salvarse de la ejecucion apoyando al "poderoso" (la revolucion bolchevique, ...). cuando todo esta ya en marcha, la desconfianza y el miedo hacen acto de presencia, denuncio antes de que me denuncien, si la consigna del soviet es disparar pues disparo.

A veces se generan situaciones que favorecen la inestabilidad y que son aprovechadas por grupos mas o menos organizados para tomar el poder. Un ejemplo de lo que no se debe hacer es lo que hizo almodovar el 13-M diciendo que habia un golpe de estado en marcha. Menos mal que el pueblo español no le hizo caso, pero... ¿que hubiera pasado si la gente le cree?? pillajes, bandas aprovechando para hacer ajustes de cuentas, algun militar queriendo acelerar su carrera, algun politico ávido por ganar esas elecciones que se le resisten, y por que no, una invasion extranjera aprovechando la confusion...

Desde luego, el resposable de un genocidio es el dictador y todos los que lo apoyan. Pero tambien aquellos que le tienen miedo, o pretenden sacar tajada, o se unen al "caballo ganador" para no ser pasados a cuchillo. Y esto no hace falta que haya un conflicto armado. Se puede ver en el trabajo donde todo el mundo tiene miedo a algun personaje que no es el dueño de la empresa pero no se sabe muy bien porque nadie se enfrenta con el, por una especie de miedo difuso.

Si NADIE cediera ante la exotrsion de los "poderosos" estos dejarian de serlo. Hay que olvidarse del miedo. Es dificil pero se puede conseguir. Hay que reeducarse. No podemos evitar que los cabrones sean cabrones. Pero si podemos conseguir que nosotros dejemos de ser cobardes.

Bonsais Emocionales

Todos sabemos lo que son los bonsáis. Son esos arbolillos tan bonitos, tan monos ellos, tan decorativos... quedan tan étnicos en la repisa de la casa, y permiten entretenerse durante horas y horas. A quienes le resultan bonitos les atrae su pequeñez. Son más pequeños de los normal, luego son bonitos. Pero ¿porque son más pequeños de lo normal?

Los bonsáis no son una especie de árboles pequeños. Son árboles normales y corrientes, cuyo crecimiento ha sido constreñido a base de gordos alambres de acero y cobre. Cuando nace el árbol, se le impide desarrollarse normalmente, y al estar circunscritos al perímetro marcado por los alambres, no crecen todo lo que potencialmente podrían.

Por eso son bonitos. Porque han crecido menos de lo que debieran.

Quienes tienen bonsais, les gusta tenerlos porque perciben que tienen un cierto "control o poder" sobre ese pequeñito arbolín indefenso, que necesita los cuidados de su dueñ@. ¿para que ir al campo, a ver árboles en su ambiente, en su tamaño natural? Una persona no tiene control sobre uno de esos inmensos pinos o robles o baobabs. Pueden talarlos, sí o bien quemarlos. Pueden destruirlos, pero esos árboles no "necesitan" a la persona que los contempla para subsistir, crecer y vivir. Esa independencia de los árboles resulta ofensiva para algunas personas, que tienen cierto complejo de "reyes de la naturaleza y la creación".

En cambio los bonsais... son más "simpáticos". Los bonsáis necesitan los cuidados de su dueñ@. Si el dueñ@ no los riego, no les limpia las hojas, no los abona... entonces el bonsái muere. De alguna manera, la desvalidez del bonsái lleva implícita la súplica al dueñ@ para que lo cuide. “No me dejes, sólo, no me abandones, cuida de mí, que yo sólo sin ti no seré capaz de salir adelante”. Que lindos los bonsáis. Los bonsáis me necesitan, si yo muero ellos morirán conmigo porque nadie los cuidará. No como esos orgullosos y soberbios árboles del bosque o la selva, que si yo muriese, saldrían adelante sin mí. Que presuntuosos los árboles del bosque.


¿Qué es un bonsái emocional? Un bonsái emocional es alguien que, en el terreno de las emociones, le han puesto gruesos alambres a su alrededor para que no crezca, para que sea pequeño y débil, para que necesite los cuidados de los demás. Para que no aspire a tender sus ramas al viento, para que no disfrute del aire de las alturas y se conforme con los orines de la ras del suelo, para que tenga que dar las gracias cuando le den aquello que, si le hubiesen dejado crecer, sería capaz de conseguir por sí mismo.

¿Y quienes son los aberrantes creadores de los bonsáis emocionales?

No sólo unos padres inseguros, también lo hacen profesores, jefes, quienes dicen llamarse amigos, muchas veces la pareja.

Para convertir a alguien en bonsái, debe restringirse su crecimiento durante su niñez y adolescencia. Un adulto fuerte, difícilmente va a condicionar la forma de sus ramas en función de los alambres que le pongan. Harían falta, más que alambres, vigas de acero y hormigón armado.

La principal fuente de bonsáis son los padres inseguros. Esos padres que, o bien no han disfrutado su juventud y quieren disfrutarla otra vez a través del control total sobre sus hijos, o que son tan miedosos que temen que el bosque les haga daño. Padres débiles, quizá con algo de bonsái en su interior. Temen que si el hijo crece demasiado, les quite la luz del sol a sus pequeños padres, y les haga tomar conciencia de que se puede crecer más de lo que ellos han crecido.

Pero también están los profesores que han equivocado su profesión. Ser profesor de niños es tarea complicada, más creo yo que ser profesor de Universidad. Si no más complicada, al menos sí más crítica, y más sensible a fallos. Hay profesores de niños que ponen alambres y alambres alrededor de sus queridos alumnos. No todos claro. Menos mal que a lo largo de su vida escolar, el alumno tiene muchos profesores, y en el fondo la naturaleza parece que tiende a tomar lo bueno frente a lo malo, de manera que en los niños suele pesar más el entusiasmo y la vitalidad de los profesores, llamémosles humanistas, que los alambres de los profesores bonsayeros.

No estoy haciendo apología del libertinaje, de que al niño se le deje hacer de todo, de no educarlo ni de civilizarlo. No estoy diciendo que no haya que reñir al niño cuando tira piedras a un pájaro, o cuando corre cerca de personas mayores, pudiéndoles causar una caida a éstos.

El niño debe ser educado, hay que ayudarlo a controlar sus emociones, no puede hacer todo lo que quiera o todo lo que apetezca. La educación y la civilización consisten (entre otras cosas) en autocontrolarse en todo aquello que pueda hacer daño a los demás. No se deben tirar piedras de lo alto de un tejado para sentirse libre y realizado.

Pero una cosa es educar, y otra es poner alambres...

Los jefes en el trabajo también tienen cierta labor de bonsayeros, pero en menor medida. En general, cuando alguien empieza a trabajar, y no le han puesto alambres de pequeño, o ha roto los que le han puesto, es lo suficientemente fuerte como para que los alambres que les pongan no surtan efecto. Una persona libre no será emocionalmente sometida en el trabajo.

El problema derivará en que el jefe, que quizá sea padre o compañero de colegio bonsayero, cree que, independientemente de la edad de la víctima, puede seguir poniendo alambres. Si se los pone a los hijos, ¿por qué no ponerlos a ese joven soberbio que está aprendiendo por sí mismo, y demostrando que no necesita un jefe con experiencia para desarrollarse? Si el empleado saca adelante su trabajo sin los consejos de su jefe, este tumbará su trabajo y luego, que bueno que es él, le ofrecerá la mano para levantarse y hacer juntos lo que le impidió hacer sólo. “Es que necesitas de mi ayuda y mi experiencia. Tú solo no puedes hacer este trabajo”. Por supuesto que la víctima no se dejará, su crecimiento no se detendrá, los alambres se romperán y, en su fractura, arañaran al jefe bonsayero, que reaccionará con ira y se dirigirá con una sierra mecánica al soberbio árbol que se cree que puede crecer libremente (¿pero quien se ha creído que es?). Es cuestión de tiempo que esta situación derive en mobbing, tema estudiado en otros libros y tratados y en el que no voy a profundizar.

Los jefes bonsayeros pueden agravar el problema de los que ya arrastran alambres de antes, bien porque efectivamente lo han convertido en bonsái, bien porque no lo han conseguido pero los alambres han dejado cicatrices en el sentimiento de la víctima, y sentir el frío de éstos sobre su cuerpo los lastima más que a un árbol silvestre. No tanto porque efectivamente vaya a restringir su crecimiento, sino porque le trae amargos recuerdos de quienes impidieron su crecimiento de pequeño.

Son muchos, desgraciadamente, quienes pueden tener interés en convertir a un árbol pequeño en un bonsái (es de recalcar que no es lo mismo, a riesgo de ser repetitivo, un árbol pequeño y un bonsái).

Con todo, no se debe ser catastrofista. El hecho de que haya quien quiera ver convertido a alguien en bonsái no quiere decir que efectivamente se vaya a convertir en bonsái. Repito que, afortunadamente, los niños son más fuertes de lo que somos conscientes, a veces más que los baobabs pequeños, y los alambres se van rompiendo uno tras otro, y el árbol va creciendo, y cumpliendo etapas, y cada vez contempla la luz del sol más cerca de sí, cada vez tiene más hojas, y el calor que recibe en éstas conforme pasa el tiempo se va haciendo más y más reconfortante.

Pero antes de que eso suceda, el árbol ha tenido que pagar un precio.

Y ni que decir tiene que nunca un bonsayero reconocerá la fuerza de un árbol que ha crecido a pesar de los alambres, sino que calificará a éste de salvaje e incontrolado, de soberbio, de orgulloso. En secreto, puede que incluso sonría cuando un incendio forestal queme varios miles de árboles sin alambres. Al fin y al cabo, no son tan lindos como los bonsáis de su jardinera.

Ley Antitabaco y reincidencia

Con respecto a la ley antitabaco, hay un detalle que me llama la atención. La cuantía de las sanciones irá en aumento si el infractor es reincidente, de forma que la primera vez será de 30 €, y podrá llegar hasta los 10.000 €.

No estoy muy puesto en leyes, pero que yo sepa es casi el único procedimiento sancionador vigente en el que se contempla la reincidencia como agravante. El argumento esgrimido para que no se considere la reincidencia como agravante para quien atraca un banco, viola una chica, o pone un coche bomba repetidas veces es que, una vez cumplida la pena, el reo ha saldado su deuda con la sociedad, y si comete otro delito deberá ser juzgado partiendo de cero. Hay quien justifica a los violadores porque “actúan siguiendo un instinto primario que no pueden controlar”, a los que atracan bancos porque “se han criado en un ambiente de exclusión social y carecen de oportunidades”, y los que ponen coches bombas porque “es su manera de luchar contra un conflicto”. Estas argumentaciones fueron la base de que la reincidencia se eliminara como agravante a la hora de juzgar estos delitos. Sin embargo, no se justifica a los fumadores porque el tabaco es una adicción, y muchas de las personas que fuman quisieran dejarlo y no pueden debido al fuerte síndrome de abstinencia que genera. Esta realidad no ha evitado que se considere la reincidencia como un agravante. En resumidas cuentas: poner dos coches bomba no es reincidencia. Fumar dos pitillos sí es reincidencia.

Como no fumador y alérgico a las partículas, me resulta enormemente molesto el humo del tabaco. Sin embargo, más molesto me resultaría que me amputaran dos piernas porque un coche bomba estallara a mi paso. Así que no termino de comprender la escala de valores del sistema judicial español.